Moniciones

Moniciones para el VII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A

Monición de entrada Hermanos: Hoy Jesús nos va a hablar del amor a todos, especialmente a los enemigos. Esto es algo que a todos nos cuesta entender. Dios es amor y el amor a los demás es la verdadera esencia del cristianismo. En tiempos de Jesús existía la ley del talión (ojo por ojo y diente por diente) que era una ley, no de venganza, sino que trataba de frenar la violencia. Jesús nos propone otro camino para la convivencia humana. Es el camino del amor, del perdón y de la Misericordia. Pongámonos de pie y comencemos nuestra celebración entonando el canto de entrada.

Monición para la Primera lectura:
La primera lectura está tomada del Libro del Levítico (19, 1-2. 17-18). Nos dice que Dios, nuestro Padre, encarga a Moisés enseñar a cada miembro del pueblo elegido que tiene que amar al prójimo como a sí mismo. La enseñanza de Dios siempre ha sido la misma. Pero el pueblo judío olvidó la enseñanza divina y tuvo que venir Jesús a dar plenitud al mensaje del Padre de todos. Escuchemos atentamente.

Monición para el Salmo Responsorial:
El salmo 102 es un himno de alabanza que recorre toda la historia de Israel mostrando que todos los bienes proceden del Señor. Hoy, agradezcamos a Dios por todo lo que nos ha dado. Él nos ama a pesar de nuestros pecados e ingratitudes. Unámonos al salmista diciendo: El Señor es compasivo y misericordioso.

Monición para la Segunda lectura:
La segunda lectura está tomada de la primera Carta de San Pablo a los Corintios (3, 16-23). En ella nos recuerda que no es en los hombres en quienes hemos que poner nuestra confianza, sino en Cristo que es Dios. A veces pensamos que los méritos de lo que hacemos son nuestros; que somos sabios y que podemos resolver las cosas a nuestro modo, cuando, en realidad, Dios es el Único que puede resolver nuestros problemas. Escuchemos esta lectura. 

Monición para antes del Evangelio:
El Evangelio que vamos a escuchar está tomado de San Mateo (5,38- 48). Hoy nos habla de la plenitud del amor cristiano que nos pide que amemos a nuestros enemigos. Para Jesús no puede haber amores a medias, amores de conveniencia. Jesús nos hace ver que la nueva Ley es totalmente distinta de la Ley antigua. Jesús nos invita, una vez más, a cambiar nuestra manera de pensar y de actuar. Pongámonos de pie y entonemos el Aleluya para abrir el corazón al anuncio del Evangelio.

Monición para la de presentación de las Ofrendas:
Reconociendo que todo lo que somos y tenemos nos ha venido de la mano misericordiosa de Dios, ponemos en sus manos amorosas nuestros trabajos y luchas de cada día.

Monición para antes de la Comunión:
Solamente podemos acercarnos dignamente a recibir la Sagrada Comunión si estamos en paz con nuestro prójimo. No podemos unirnos a Cristo en la Eucaristía si no hemos sabido perdonar a los que nos ofenden.